Parece mentira que ya haya dejado atrás una etapa importante de mi vida, ¡1º de bachillerato!. Se dice rápido, pero detrás de estas palabras se ocultan grandes esfuerzos, momentos de estrés, nervios, agobios... Sin embargo, ha valido la pena, porque a parte de adquirir nuevos conocimientos, he aprendido de mis compañeros valores que te hacen más grande como persona. Este curso es uno de los que nunca se olvida, porque he conocido a personas especiales, que derrochan amistad, solidaridad y compañerismo. Ellos me ha ayudado a seguir adelante, porque en los momentos más críticos, siempre han estado ahí, dándome ánimos y ofreciendome su ayuda. Juntos, hemos vivido grandes momentos de risas, compenetración, aunque también algún que otro momento más reñido.
Por otra parte, no hay que olvidar a los profesores, los cuales nos han tendido su mano y han intentado enseñarnos y ayudarnos los máximo posible en esta dura etapa. Yo tengo mucho que agradecerles, puesto que siempre han estado ahí apoyándome.
Con respecto al cambio de E.S.O a bachillerato, tengo que decir que se nota un poco, puesto que nos estamos preparando para una prueba muy importante en nuestra vida de la cual dependerá nuestro futuro. Por ello, se puede apreciar un poco más de estrés, sin embargo, con esfuerzo, ánimo y perseverancia, se supera.
Pero como todo esfuerzo tiene su recompensa, ya está aquí la de los estudiantes, las.... ¡VACACIONES DE VERANO!
(Aquí os dejo una canción muy sonada por si la quereis escuchar mientras termináis de leer mi artículo y así sentir por un minuto que ya estais de vacaciones y alejados de toda preocupación).
Yo pasaré casi todo el verano en la playa, donde tengo un pequeño pisito y desconectaré un poco del mundo. También voy a leer, puesto que me gusta bastante, a pasear, a salir con mis amigos...
Este artículo me ha hecho pensar y darme cuenta de que la vida pasa en un abrir y cerrar de ojos, de que todo puede cambiar de la noche a la mañana, de que en un futuro no muy lejano, podremos estar cumpliendo nuestros sueños... en definitiva, de que nos hacemos mayores sin apenas darnos cuenta.

